Un workflow es esencial para la productividad de tu empresa porque organiza las tareas paso a paso, evitando confusiones y retrasos.
Por ejemplo, una tienda online puede usar un workflow para que desde que llega un pedido, este pase automáticamente por preparación, embalaje y envío sin que el equipo tenga que estar preguntando el siguiente paso.
Sin embargo, un workflow no reemplaza la creatividad o la toma de decisiones para situaciones imprevistas. Puedes aprender más sobre qué es un workflow en este enlace.